
Como una flor marchita
desojándose…
por todos los rincones de su alma.
Como una flor maltrecha por el tiempo
que abandona su luz
librando la batalla del amor
estérilmente
entre susurros cayendo desmayada.
Así te vieron los ojos de otro tiempo
sorteando los aleros de una vida
cargando con los lastres amarillos
donde el amor se trazaba-imaginario-
en bocetos de versos.
Y así pasaron los segundos
de los inmensos días
transmutando las horas largamente
del calendario blanco.
Y sólo el cielo te vió
diseñando una nube
para todas tus lágrimas
Y sólo el cielo te tuvo
arrullándote toda
brotándote la dicha en tu amor de sonetos.
Y el otoño duró más que un invierno
entre luces de un lecho desvaído
donde tejer la risa esquiva en los cristales.
Una paloma larga-amanecida-
dócilmente
en rumor de ventanas
Te sorprendió una tarde.
Una paloma dulce-rebosante-
de amor de cascabeles
en gritos de amapolas
con las alas de un angel
postrado en la cornisa de los sueños
…y era más que un ángel.
En trenes balbuceantes
corría la certeza de un viento enamorado
rebosando la luz en los umbrales
con la mirada cómplice del beso
hilvanado en los labios
volviendo a hacerse beso.
Y corrieron caricias a buscarte
y os sorprendió el amor entre los límites
que en la distancia andaba palpitando
emergiendo la dicha como el agua.
Se han mecido regalos del destino
atravesando bosques de hojas laceradas
ante el absorto ojo que no puede
mirar con otros ojos.
Pero el amor irrumpe en la batalla
si el corazón reluce
impregnándolo todo
y brotan esmeraldas febriles de colores
postergando
las dolientes cerezas que se abaten
en coronas de besos.
Por fín, constelan las estrellas dormitantes
en tu chorro de luz imperceptible
y un lucero tan vuestro como el alma
derramando
caracolas de luz y de sonrisas.
Estalla un universo de trompetas azules
aquietándose el alba
ante el amplio fulgor de vuestros ojos
y una paloma lacra
con promesas tatuadas
vuestras manos unidas por la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario